10 valores del deporte que podemos aplicar en la educación (en colaboración con Nadia Calatayud)

Los valores del deporte y lo que imprime en el deportista sirven para definir su personalidad. La tendencia actual hacia el culto al cuerpo y la vida sana nos ayuda a socializarnos más y mejor, dejando una huella en los deportistas que afectan de manera positiva en sus empresas, familias, educación, etc. Así que hemos decidido repasar los puntos que relacionan la educación y el deporte en las personas.

1. Compromiso: El trabajo por lograr el objetivo común del equipo u objetivos individuales, lograr entregar a tiempo un trabajo excelente, hacer la carrera en el tiempo propuesto, ganar una prueba,… todos ellos son lecciones que nos dan el deporte y la educación. El compromiso se trata de una obligación dada con uno mismo o con otros, estudiantes, profesores, amigos, familia, equipo… enseñar a comprometerse y a no rendirse nunca por mucho que cueste es lo que se debe de fomentar en la educación y en el deporte, dejar claro que lo imposible sólo es más difícil.

Por ejemplo, la selección española de fútbol, ha dejado de lado los individualismos y a través de la motivación, el trabajo y ser verdaderamente un EQUIPO ha conseguido hacer historia.

2. Competición: Las personas siempre buscamos el mejor coche, la mejor casa, la mejor pareja… Es un valor cultural que estimula a cualquier persona que busca una vida digna y placentera. Por esto el deportista intenta correr “más y más rápido”, “meter más goles”, “saltar más alto”, lograr la excelencia. La competencia también trata de poner en actuación diferentes habilidades, conocimientos, caracteres o valores que le acrediten al ser humano un reconocimiento social. Es la competencia en gran medida la que nos marca los límites a superar, la que nos hace esforzarnos más, comprometernos, colaborar y rebasar nuestros límites con tal de ser lo mejores que podamos. La competencia con nosotros mismos y con otros nos ayuda a aprender, fallar, mejorar, a obtener conocimiento, desarrollar habilidades, mejorar aptitudes.

3. Colaboración: Tanto en deportes individuales como de equipo, tanto en pruebas académicas individuales o no, el apoyo entre los miembros o entre compañeros es imprescindible para llegar y superar los objetivos. La colaboración es la base de todo aprendizaje, desde la más tierna infancia se nos fomenta la competencia y de igual modo debe de ser la coopetición, cooperar y competir al mismo tiempo, búsqueda de alianzas para ser mejores, aprender más, conseguir nuestro objetivo, convertirse en leyenda… a través de la colaboración generamos uno de los mayores bienes del ser humano como es la amistad.

4. Respeto: Respeto como valor social, respeto a los demás, el deporte estimula un sentimiento de juego limpio y el respeto por las reglas y el rival. El respeto es la base del entendimiento entre los seres humanos; tenemos que aprender a respetar para que los demás nos respeten. Es un valor que se debe de enseñar, fomentar y ver en la base de todos los deportes y en cada una de las escuelas.

 5. Esfuerzo: El deporte fomenta la cultura del esfuerzo con el carácter competitivo que mencionábamos en el punto 3. Si algo sabemos es que la vida no es un campo de rosas ni fresas, cada oportunidad cuesta de conseguir y de llegar a ella. Conocemos que nada ni nadie va a golpear tan fuerte como la vida, pero el esfuerzo consiste en ver  lo fuerte que puedes ser para levantarte, encajar el golpe y seguir adelante, sin detenerte, ni mirar atrás, siempre en busca de esa oportunidad por la que tanto has luchado, la consecución de tu objetivo, de tu aprendizaje, de tu logro deportivo tiene una misma base que es el trabajo y esfuerzo.

6. Superación: Si bien la perfección sólo existe como idea humana, buscarla es una manera de emprender el camino de la autosuperación.  Intentar de nuevo, distinto, o volver a marcar tu objetivo son las claves para superarse y para perfeccionar. Al fin y al cabo la idea de la superación de uno mismo va en sintonía con lo satisfecho que estés después de haber llevado a cabo tu propuesta. El saber que puedes hacerlo mejor, que puedes saltar más alto, que no hay nada imposible son actitudes que marcan el superarse a uno mismo y llevar a extremos los límites del ser humano para sorprender.

7. Entrega: Sacrificar algunas fiestas con los amigos, o tiempo para otras aficiones para obtener la recompensa de cumplir nuestros sueños y llegar donde nos propongamos. El que algo quiere algo le cuesta, el ser humano posee una capacidad innata para generar conocimiento y para adaptarse a los cambios y es el trabajo y el esfuerzo lo que hará que la meta esté más cerca,  y para ello hay que entregarse a tu propósito, y eso significa tener que hacer sacrificios. Los grandes ejemplos de los libros, las grandes empresas y startups que han tenido éxito están muy bien para educar pero infundan un falso valor en los estudiantes que provoca el pensamiento de que con una sola idea revolucionarán el mundo y se harán ricos. Esos ejemplos no muestran la entrega, el trabajo y el compromiso que en sus dueños hubo para levantar las startups, para cambiar la historia o para conseguir el balón de oro. Todo cuesta y desde pequeños se nos debe hacer comprender que esos modelos de éxito se pueden superar pero nunca desde la suerte y del esperar a que algo suceda. Hay que imaginar qué se desea hacer y después hacerlo, entregarse, sacrificarse, trabajar duro y sólo así conseguirás tus objetivos.

 8. Exigencia: exigencia física, actitud, constancia, precisión e implicación. La exigencia es el camino a la superación, y unida al esfuerzo, a la ilusión y al compromiso son el mejor camino para acercarnos a la idea de perfección. Marca tus objetivos para que estén altos, si no no te reportarán satisfacción cuando los consigas. La exigencia en uno mismo determina lo conformista que eres y el conformarse es el primer paso para el no superarse, no esforzarse, ver tu trabajo, tus estudios y el deporte como un mero robatiempo.

   9. Emociones: Con este vídeo que descubrimos gracias  a Aitor, Isra y Enrico no son necesarias más palabras

  10. Motivación: Las batallas de la vida no siempre las consigue el más rápido o el más fuerte, tarde o temprano el hombre que gana es el que cree que puede ganar. Todo lo que la mente puede pensar, concebir y creer es porque puede ser alcanzado. El deseo de conseguir el objetivo, unido al esfuerzo, nos dan las razones para seguir, levantarnos, superarnos y correr riesgos, es por eso que la vida vale la pena. Motivar y estimular la mente, el conocimiento,  el aprendizaje y la competencia sana harán que muchos logros se consigan, tanto en la vida privada como en la deportiva.

Hemos dado 10 argumentos para tratar de demostrar que el deporte beneficia a la sociedad, puesto que puede construir una comunidad con valores aplicables a la educación. ¿Qué opinas tú? ¿Que otros valores son importantes para ti?

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