Nacidos para comprar; fidelizando los nuevos consumidores (I)

¿Cuál es la primera marca que uno ha usado en su vida? ¿Es posible que la primera palabra pronunciada haya sido un eslogan de Televisión? ¿Se puede fidelizar a los más pequeños de la casa como consumidores incluso antes de que nazcan? Tal vez seamos o formemos parte de esa generación conocida por los expertos como ” los nacidos para comprar“.

Cuanto más jóvenes somos al empezar a usar una marca o un producto, más probable es que sigamos usándolo en el futuro. Este efecto es algo sencillo, cuantos más recuerdos de nuestra infancia nos ofrezca el producto o la marca más fieles seremos hacia ella cuando seamos adultos. Este efecto de fidelización ha sido estudiado, determinado y cuantificado por las marcas más potentes del mundo con tal de obtener un número de impactos que una persona puede llegar a recibir diariamente de publicidad. Pero ¿se puede posicionar un producto en nuestro subconsciente infantil?

Por supuesto que sí. Tal vez no seamos conscientes de todos los impactos recibidos pero diariamente podemos llegar a percibir 10.000 items distintos en cuanto a mensajes (sin contar los subliminales porque siguen existiendo). Nosotros, los adultos ya estamos acostumbrados, nuestro cerebro más consciente los procesa y quedan almacenados en nuestro subconsciente, es por eso que hay cosas que nos suenan haber visto, haber olido, y es a esos recuerdos a los que llamamos deja vu.

¿Pero y los niños? ¿Nacidos para comprar? Si, por supuesto.

Libro de Juliet B.Schor

Actualmente las marcas saben que el mercado futuro se encuentra entre los más pequeños de la casa. Fidelizar a un adulto es muy difícil, consume muchos recursos por no decir la primera captación. Sin embargo un niño tiene la mente abierta, es más fácil de impresionar y es por eso que para las empresas los niños menores de 3 años representan un mercado potencial de 20.000 mil millones. Esos niños ven anualmente una media de 40.000 anuncios al año, sabiendo más nombres de marcas que de animales reales.

Si a lo comentado añadimos el estudio del experto del neuromarketing Martin Lindstrom donde establece que “Las preferencias sobre distintas marcas se establecen entre los 4 y 5 años estando a los 7 bien arraigadas en nuestra mente” por lo que es claro afirmar que los gustos y preferencias de adultos tienen su origen en la infancia. Quedando anclados en nuestro subconsciente esas preferencias desde la más tierna infancia.

Una vez que el producto ya ha sido posicionado en nuestro subconsciente sólo tienen que hacer que lo recordemos, mediante sensory branding, o un logo, una imagen, una asociación y hacer que lo DESEEMOS desde que no levantamos medio metro del suelo. Es así como fidelizan a los usuarios, así se consigue ser una gran imagen de marca.

Hagamos un ejercicio, recordemos desde cuanto hace que conocemos ciertas marcas, cuando fue la primera vez que la vimos y cuándo la primera vez que la compramos. Nosotros, los ahora adultos fuimos una vez niños y también sufrimos los conocidos impactos publicitarios, no tantos como ahora pero existían incluso cuando estábamos en el vientre materno.

¿Recordáis la primera vez que vistes el logo de coca-cola? ¿Y el de Nike? ¿Tal vez playmobil o Lego? ¿Y qué pasa si hemos cantado algún eslogan pegadizo como el de Mcdonals?

Seguramente como ya os pase con estas marcas al igual que con sus productos u otras miles de ellas, os habéis criado rodeado por ellas y no imaginéis un mundo sin el logo de coca-cola y su trono en la mesa, sin tus zapatillas Nike, y seguramente tu infancia y cumpleaños hubieran sido distintos sin Playmobil, Lego y Mcdonals y su audaz payaso.

Las empresas saben que los niños que han nacido y que están por nacer son un mercado potencial enorme y buscan fervientemente nuevas maneras de llegar a ese consumidor incluso antes de nacer. Usan el neuromarketing, el sensory branding con tal de influir en nuestro subconsciente llegando incluso al vientre materno, todo con tal de que sus esfuerzos no caigan en vano y que desde pequeños podamos reconocer, ligar, asociar las marcas a un valor, a un producto, a algo que deseamos y así fidelizarnos. Según datos obtenidos del estudio de Martin Lindstrom actualmente entre el 53 y 56% de los adultos usan marcas que les recuerdan en su infancia ¿es esa la razón por la que Apple quiere dominar el e-learning?

A día de hoy los niños de 36 meses pueden reconocer casi 100 logos de marcas, a continuación os dejo un vídeo de Adam Ladd en el que se escucha como su hija de 5 años reconoce las marcas por sus logos, y como Apple, Disney, BP, McDonalds, Nike, tienen un lugar privilegiado.

Jorge Yepes

@joryeflo

Imagen by charlex

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